Argentina cuenta con condiciones geográficas privilegiadas que la posicionan como líder en potencial solar, especialmente en regiones como el noroeste del país.
La provincia no sólo tiene el mejor lugar del mundo para generar energía solar, Tocota, la localidad iglesiana donde se concentran varios parques solares en 12 mil hectáreas, sino que produce en muchos otros puntos claves aprovechando sus condiciones naturales. En total hay 21 plantas en funcionamiento que la convierten en la primera productora del país. A Esto ahora se suma otro fenómeno: los particulares – instituciones, empresas y casas-, que también apuestan a generar energía para bajar costos y contribuir al planeta.
En apenas 13 años San Juan se ha convertido en la provincia con mayor cantidad de parques solares instalados y la primera generadora de energía fotovoltaica del país. De este modo pasó de ser importadora de energía a ser un nodo exportador/importador, al punto que se puede empezar a soñar con generar la totalidad de la demanda local. A este panorama se suma ahora que ya hay 94 usuarios generadores (particulares, instituciones y empresas), que se han incorporado colocando paneles solares que les permite reducir los costos a futuro, derivar energía a otras propiedades y el excedente inyectarlo al sistema para luego recibir la compensación correspondiente. Esto sin hacer referencia a la búsqueda de energías limpias que aportan un grano de arena a las dificultades ambientales actuales.
Todo comenzó en abril del año 2011 cuando San Juan inauguró la primera planta de energía solar fotovoltaica de Sudamérica denominada San Juan 1. La segunda, ubicada en Cañada Honda, llegó al año siguiente aunque este proceso recién iniciado se desaceleró hasta el 2016. Recién ahí, gracias al sistema RenovAR comenzaron las licitaciones en las que la provincia tuvo gran participación.
Paulatinamente fueron creciendo, con diferentes modalidades técnicas, al punto que en el año 2022 había 16 operando y en la actualidad hay 21 que suman 547.4 MW.
“Alrededor del 40 por ciento de los parques en operación están en la provincia, el 50 por ciento del total también están acá (contado los que aún no están operando), y por supuesto, en cuanto a generación de energía somos los que más producimos. Nos sigue de lejos, Jujuy con una planta del Estado de 300 MW y luego Salta con tres parques privados. San Juan, a diferencia de esas provincias, tiene un mix porque hay parques privados, otros de EPSE y otros mixtos, lo que quiere decir que nos han elegido por muchas condiciones”, explica el ingeniero Lucas Estada, actual presidente de Energía Provincial Sociedad del Estado EPSE-, con sede en Pocito.
La razón por la cual la provincia está a la cabeza de la generación de energía solar no es sólo por las excelentes condiciones del recurso solar -tanto irradiación como heliofanía-, sino también porque dispone de espacios suficientes para su instalación y, por supuesto, la gestión política que se ha desarrollado durante estos años y continúa en la gestión actual.
A la cola de los 21 plantas en operación, hay otras dos adjudicadas, dos en proyecto y el Parque Solar Ullum Alfa en construcción, o sea un total de 27.
“El mecanismo para vender energía solar era a través de las licitaciones del Estado, con precios que había que competir y que pagaba CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A). Pero luego en el 2018 se instrumentó el MATER – Mercado a Término de Energía Renovable-, que permite hacer contratos entre privados y cualquier usuario del mercado eléctrico mayorista puede comprar energía renovable -solar, eólica, geotérmica, o la que fuera, y las condiciones son distintas porque entre ellos se ponen de acuerdo en los precios y en los términos. El Estado solo regula esos contratos. Todo eso baja los riesgos, es competitivo, razones que favorecieron la instalación de nuevos parques”, explica Estrada.
A partir de esta decisión es que actualmente la energía solar es la más competitiva del mercado porque en lugar de pagar el precio que establece CAMMESA -que es variable con picos muy altos-, un privado puede firmar un contrato a término con un generador de energía solar. “Así un costo variable se transforma en un costo conocido que incluso puede ser fijo por años, lo que es una ventaja tremenda”, asegura el presidente del EPSE.
Casi todos saben que los parques solares grandes venden su producción a usuarios del mercado eléctrico mayorista y todos los que están por debajo de los distribuidores que se denominan “usuarios cautivos” le compran a cualquier distribuidora ya sea Energía San Juan (ahora Naturgy), DECSA, EDESUR o a quien le toque en el lugar de residencia. Luego la factura llega con un el monto de la energía consumida y un canon por operaciones de mantenimiento de red, tasas e impuestos. Hasta ahí lo conocido. Pero desde hace un tiempo algunas cosas cambiaron: “Esos consumidores están dentro de la ley de generación distribuida que permite a cualquier usuario cautivo de la República Argentina poner sistemas de generación solar o eólica, aunque en general es solar porque es más sencillo, y compensar la con la red. Esto está instrumentado en San Juan a través de una ley de adhesión a la norma nacional mencionada. Eso es lo que ha permitido a los usuarios con tarifa T2 y T3 instalar sistemas que son muy rentables porque las tarifas se han sincerado y porque el precio de los paneles ha bajado mucho. Ahora los periodos de recupero para esa inversión ya son razonables. Antes había que pensar en 9, 10 o 15 años y ahora están rondando entre 3 a 6 años, según el caso. Así un particular sabe que luego de ese tiempo tiene energía gratis, al menos hasta que se cumpla la vida útil del panel que son 30 años”, detalla Estrada.
Es el EPRE -Ente Provincial Regulador de la Electricidad- el encargado de llevar la contabilización de los usuarios generadores que al cierre de esta edición sumaban 94, de acuerdo con el informe brindado por este organismo, y que además hace el seguimiento de quienes se han sumado a esta opción.
Esas estadísticas no sólo arrojan números absolutos sino también números relativos que colocan a la provincia en primer lugar en relación a la cantidad de habitantes. Hay otras como Buenos Aires y Córdoba que superan esas cantidades absolutas pero en relación a su población siguen quedando por debajo.
Por supuesto que a mayor cantidad de horas de sol se puede generar más energía fotovoltaica. Es fácil deducirlo o saberlo, lo que poco se sabe es que San Juan tiene un promedio de 2500 horas al año de sol con picos de 3 mil horas en Tocota y otros valles cordilleranos. Algo que no suena tan extraordinario sino se sabe que el resto del mundo está por debajo de las dos mil horas. Sólo por citar ejemplos nacionales, Buenos Aires y Córdoba llegan (con suerte), a las 1750 horas, y San Luis a las 1900.
“Nosotros a Tocota le llamamos el Dubai fotovoltaico porque no sólo tiene una radiación excepcionalmente buena, sino que además tiene temperaturas muy bajas y los paneles solares pierden eficiencia -medio punto porcentual- por cada grado centígrado que aumenta la temperatura por sobre los 25 grados. Generalmente esas dos condiciones no van de la mano lo que lo hace más excepcional aún. Es una condición que se da en los valles cordilleranos. Por eso Tocota tiene 12 mil hectáreas con paneles con una estación transformadora y una línea conectada al sistema interconenctado nacional. Todas las generadoras más importantes están ahí y muchos están en proyecto porque es el mejor lugar del mundo”, agrega.
En esta localidad está instalada YPF luz con 100 megas y otra de 200 megas en proyecto, EPSE-GENNEIA, Central Puerto compró Cordillera Solar con 100 megavatios y otras están en plena proyección porque buscan este sitio de privilegio.
Como nada puede ser tan perfecto, hay un limitante: La capacidad de transmisión de potencia porque la línea existente está al límite. En otras palabras, sino no se amplía el sistema de transporte no se puede producir mucho más.
“Es necesario hacerlo no sólo por los parques solares sino porque debemos expandir nuestro sistema desde San juan a La Rioja para anillar la provincia. Actualmente estamos conectados hacia el sur con Mendoza y hacia el norte deberíamos estar unidos a Bauchaceta para lograr un anillo con el sistema general y sacar más potencia. Esto también es necesario para los proyectos de cobre que deben estar conectados a red y con lo que hay solo podríamos conectar quizás uno y muy al límite”.
Con estas limitaciones los parque actuales y los que están en construcción tienen asegurado poder sacar la energía, pero sería muy difícil apostar a nuevas plantas.
“Los que están en construcción se van a terminar este año quizá a mediados del que viene porque estamos viendo como evoluciona el mercado eléctrico nacional por el cambio de rumbo del país. Ahora que hay señales porque son rentables y habrá proyectos nuevos, pero lamentablemente hasta que no haya aumentado el sistema de transporte dudo que haya un proyecto grande, con eso me refiero a unos 100 megavatios, pero si es probable que aparezcan de 20 o 30 megavatios que pueden usar las redes del distribuidor como Energía San Juan o DECSA”, agrega.
Autonomía eléctrica
A esta altura de los acontecimientos, y pese a las limitaciones, no sería descabellado pensar que San Juan podría tener autonomía energética, más aún teniendo en cuenta que desde el 2017 ya comenzó a ser un nodo exportador de energía. Esto significa que el flujo de potencia en vez de venir de Mendoza hacia acá también va de acá para allá, sobre todo entre las 13 y las 14.
“En mayo visité Distrocuyo -operador troncal del sistema de transporte-, y a las 2 de la tarde San Juan es un nodo netamente exportador. Durante gran parte del año al medido día exportamos energía e importamos sobre todo de noche. Ahora en la integral de todo el año, o sea teniendo en cuenta lo que inyecta al sistema, estamos cerca del 40 al 50 por ciento y durante el 24 será mayor. Y si contamos todos los que hay en proyecto y construcción deberíamos estar a corto plazo en el ciento por ciento. Eso va a a pasar lo que hay que dejar en claro es que no va a representar todavía una baja en la tarifa de los usuarios cautivos porque todo va al mercado nacional y luego CAMMESA lo vende a través de los distribuidores a un precio estacional. Eso es lo que terminamos pagando ya que aún no hay posibilidades de que los distribuidores de Argentina hagan contratos a término con un generador. Si bien el gobierno nacional ha dado señales de que vamos hacia eso aun no está la posibilidad”, indica el presidente del EPSE.
Esto implica que si alguien vive en un departamento, lógicamente no puede poner paneles solares, pero si quisiera hacerlo puede colocarlos en otro lugar disponible y los créditos de energía que genere los deriva donde necesita para asignarlos a ese suministro.
Se podrían citar otros ejemplos como medianas empresas que colocan el sistema en uno de los edificios pero tienen otros en diferentes lugares de la provincia también pueden derivar los: